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Mentiras para una guerra

por adminÚltima modificación 04/02/2007 06:20

18-02-03

Presentación de la revista Resistencias en la Diputación de Albacete

Mentiras para una guerra

Como hemos podido ver en este documental (Vender la guerra) (1), la mentira y la manipulación forma parte de la preparación de la guerra. Lo hicieron hace doce años en la guerra del Golfo, lo hicieron en la guerra de Yugoslavia donde continúa la limpieza étnica ahora a manos de los albaneses y lo repitieron en Afganistán donde nadie se está preocupando por reconstruir el país ni instaurar la democracia y el respeto de los derechos humanos.

El asunto de las incubadoras que hemos conocido a través de este documental, no fue el único embuste al que se recurrió para convencer de la guerra. Entonces también el Pentágono dijo que Sadam tenía 250.000 hombres dispuestos a invadir Arabia Saudí, y que había fotos de satélite que lo demostraban. Cuando se desclasificó la información se ha sabido que también era mentira.

Creo que estos ejemplos nos deben de hacer reflexionar, y mucho. Debemos aprender de las experiencias vividas, y ahora que sabemos cómo se nos engañó hace doce años, estamos en condiciones de evitar que no nos lo vuelvan a hacer. Algunos no quisiéramos que ahora se vuelva a masacrar al pueblo iraquí y que tengamos que conocer dentro de cinco años documentales parecidos a éste donde se nos vuelva a contar con total impunidad como se nos engañó.

Por eso yo me quisiera centrar en todos los elementos de manipulación y engaño a los que estamos asistiendo.

Comenzaré con uno de los primeros defensores de las tesis norteamericanas en Europa, Tony Blair. Hace unos meses el primer ministro británico afirmó que tenía pruebas de unas instalaciones nucleares de Sadam y aireó unas fotografías aéreas que incluso el gobierno británico puso en internet. Se trataba de unas instalaciones en la ciudad de Osiraq donde Sadam intentó efectivamente construir una bomba atómica alguna vez y que destruyó Israel en 1981. Pues ahora han ido allí los inspectores y lo que hay donde las fotos de Blair decía que eran instalaciones nucleares son unos cobertizos donde algunos iraquíes plantan champiñón.

También se ha sabido que el documento que hizo público Blair el pasado 3 de febrero en el que, según el presidente británico, se confirmaba la existencia de armamento prohibido por Iraq fue en gran parte copiado de un trabajo publicado el pasado septiembre por un estudiante de California, Ibrahim al-Marashi. Se trataba de un informe que fue calificado de valioso por Powell y presentado como un trabajo de los servicios de inteligencia británicos. Más detalles en: http://www.rebelion.org/imperio/rush080203.htm

Respecto a Estados Unidos, sus tesis son dos: Iraq tiene armas de destrucción masiva y mantiene relaciones con Al Qaeda.

En cuanto a lo segundo, el máximo responsable de la inteligencia británica, John Scarlett informaba en el Sunday Times el marzo del 2002 que no había pruebas de una relación entre Sadam Hussein y Al Qaeda. El gobierno norteamericano hace unos días insistía en la próxima emisión de un vídeo de Bin Laden donde demostraba esa conexión. De criticar a la cadena de televisión Al Yassira por emitir los vídeos de Bin Laden, pasó a hacerles publicidad. El vídeo se emitió, Bin Laden lo único que dice mediante una voz en off es que se solidariza con el pueblo iraquí. Nada que muestre su conexión. Una vez más, como sucediera en la guerra contra la URSS en Afganistán, Bin Laden vuelve a ser utilizado por Estados Unidos.

Se ha dicho también con indignación que la no condena de los atentados de las torres gemelas y del Pentágono por parte del gobierno iraquí era otra prueba de su complicidad, se ha recordado constantemente que Iraq ha sido el único país que no condenó los atentados. Una semana después de los atentados el viceprimer minitro Tareq Aziz envió una carta para que se hiciera llegar a las familias en la que expresaba sus "sinceras condolencias por las víctimas estadounidenses que cayeron en los acontecimientos del último martes". Ese mismo día en la prensa, el 17 de septiembre, el Daily Telegraph publicaba "es significativo que Sadam haya sido el único líder árabe que alabara a los secuestradores que causaron tanta devastación en Nueva York y Washington". No existe constancia ninguna de esas declaraciones.

También Colin Powell afirmaba el miércoles cinco de febrero en el Consejo de Seguridad que Sadam Hussein ha tenido contacto con Al Qaeda desde hace décadas. Al Qaeda sólo existe desde hace cinco años. Quien sí existe hace décadas es Bin Laden, pero hace décadas quien trabajaba con el saudí era EEUU y la CIA en Afganistán para expulsar a los rusos.

Ya bajo la jusficación de su lucha contra el terrorismo, en agosto de 1998, EEUU bombardeó por error una fábrica en Jartum (Sudán) afirmando que se trataba de una industria de armas químicas de Bin Laden. Luego tuvo que reconocer que se trataba de una inocente fábrica de medicamentos.

Otra prueba de complicidad de Sadam con el terrorismo internacional esgrimida por EEUU es la existencia de una oficina de la organización palestina Hamas en Bagdad. Pero hay que saber que existen oficinas de Hamas en Beirut, en Damasco y en Irán. ¿Van a bombardear Líbano, Siria e Irán?. Porque terrorista para EEUU es también el Frente Popular para la Liberación de Palestina, y es una organización que hemos invitado a una charla aquí a la Diputación y que tiene un representante en España.

Para hacernos una idea del grado de información que dispone la ciudadanía norteamericana sobre la crisis basta este ejemplo. La agencia de noticias Knight-Ridder realizó la siguiente encuesta a los norteamericanos: "¿Según sus informaciones, cuántos de los secuestradores terroristas del 11 de septiembre eran ciudadanos iraquíes?". Un 21 por ciento dijo que "la mayoría" eran ciudadanos iraquíes, un 23 por ciento respondió "algunos", un 6 por ciento dijo que uno era iraquí, y un 33 por ciento no sabía o se negó a responder a la pregunta. Sólo un 17 por ciento conocía la respuesta correcta: "ninguno".

Este dato nos da idea del nivel de desinformación y engaño al que está sometido el pueblo norteamericano. Porque otra de las paradojas sobre la información es que el país de las libertades expulsó el pasado 14 de febrero al corresponsal en Nueva York de la agencia oficial iraquí INA, Mohamed Hasan. Mientras, el gobierno iraquí nunca expulsó a ningún periodista extranjero, ni ahora ni durante la guerra del Golfo.

Otra de las mentiras difundidas por EEUU es la "operación terrorista intentada por Iraq contra EEUU mediante el intento de asesinato del primer presidente Bush durante su visita a Kuwait en 1993". Lo que provocó esa profunda reflexión de Bush junior de que Sadam Hussein quisó matar a su papá. La principal prueba del gobierno norteamericano de la implicación iraquí en ese complot era que el dispositivo detonador por control remoto hallado en el coche bomba kuwaití destinado a George Bush padre tenía una "firma", es decir, elementos que lo permitían identificar inequívocamente con otras bombas iraquies recuperadas anteriormente. La administración norteamericana distribuyó fotografías en color de los detonadores que, según decían, confirmaba sus afirmaciones. Varios años después el periodista Seymour Hersh, en un artículo publicado en New Yorker informaba de las opiniones de siete expertos independientes en ingeniería electrónica y bombas que examinaron las fotografías. Todos ellos, antiguos oficiales de policía, empleados del gobierno y profesores de ingeniería eléctrica, coincidieron en que eran artículos producidos en masa, utilizados comunmente por los walkie-talkies y cochecitos y aviones guiados a distancia. No había ningún elemento que pudiera hacer pensar en una mano iraquí en esos artefactos.

Powell enseñó también en su declaración ante el Consejo de Seguridad, fotos de satélite donde, según afirmó, se encontraban armas de destrucción masiva. No hace falta enseñar fotos de satélite indicando donde hay armas, están ya los inspectores en Iraq, se les dice donde ir, van, enseñan al mundo las armas y se destruyen. Las acusaciones eran infundadas, al día siguiente las autoridades iraquíes llevan a toda la prensa a los lugares de las fotos y Powell hace una vez más el ridículo.

Y hablando de los inspectores quiero recordar las condiciones en que terminó su anterior misión en Iraq. Tanto el gobierno español como el norteamericano, como los medios de comunicación, no cesan de recordar "la expulsión de los inspectores en 1998 por parte de las autoridades iraquíes". Mentira, yo estaba en Bagdad en aquellas fechas, Washington dio órdenes para que se retiraran porque iba a empezar a bombardear en lo que se llamó operación Zorro del Desierto, y eso lo que sucedió. Fue el embajador norteamericano Peter Burleigh, representante norteamericano ante las NNUU, quien le pide al jefe de los inspectores de la UNSCOM Richard Butler la retirada de los inspectores ante un bombardeo inminente. Los inspectores salen sin ni siquiera informar al Consejo de Seguridad, el organismo responsable de su misión (2). Nunca fueron expulsados por Iraq.

Otra de las mentiras para justificar la intervención, es liberar a las minorías kurdas al norte y chiitas al sur de la opresión de Sadam. De hecho británicos y norteamericanos llevan diez años bombardeando esas zonas denominadas zonas de exclusión aérea sin que la NNUU lo haya aprobado.

Esa supuesta preocupación por las minorías es otra mentira. Los kurdos están siendo masacrados por Turquía sin que eso le preocupe a la comunidad internacional, incluso el ejército turco ha llegado a entrar en suelo iraquí persiguiendo a los kurdos del PKK. Los kurdos en Iraq tienen un gran nivel de autonomía, respeto a su lengua, colegios kurdos, una televisión kurda financiada por la administración central. Y el viceprimer ministro Tareq Aziz es kurdo. En Turquía no tienen nada de todo eso.

La otra minoría a proteger es la chiita o shii. Pero la principal organización social de la comunidad musulmana chiita en el mundo está considerada terrorista por EEUU, Hezbolá, con base en el sur del Líbano.

También se está diciendo que la intervención tiene el apoyo de la oposición iraquí. La oposición denominada Asamblea Nacional Iraquí celebró su congreso en París el 8 y 9 de febrero. Esta coalición opositora, que a diferencia de las que apoyan la guerra no está financiada por Estados Unidos, se compone de un agrupación multiétnica y multireligiosa. En ella está, entre otros, un sector del Partido Socialista Arabe Baaz, el Partido Socialista de la Unidad (nasserista, la principal corriente ideológica de la izquierda árabe), el Partido Arabe de los trabajadores, el Ejército Islámico Kurdo, una corriente del Partido Comunista Iraquí e intelectuales y políticos independientes. Todos ellos han dejado clara su "su oposición contra la guerra contra Iraq" y "su pronunciamiento de estar unidos en defender su país frente a la agresión y que combatirán junto a su pueblo".

Y llegamos al papel del gobierno español en su defensa de la mentira. Cuando el máximo representante de nuestra embajada en España Fernando Valderrama dimitió denunciando la nueva postura del gobierno español respecto a Iraq, la ministra Ana Palacio le dedicó la acusación más miserable, que el señor Valderrama tenía miedo y por eso dimitía.

Durante la emisión en TVE del debate en el Congreso de los Diputados de la intervención de Rodríguez Zapatero, ésta se acompañó de un cinta al pie de la imagen con la transcripción de las declaraciones de Colin Powell en el Consejo de Seguridad. Y durante la intervención de Gaspar Llamazares minutos después denunciando este hecho, la cinta se volvió a emitir.

Aznar también puso como ejemplo de la peligrosidad del terrorismo y de Sadam la presencia y detención de varios árabes en suelo español acusados de disponer de armas biológicas. Ejemplo también utilizado por Colin Powell. Las últimas informaciones han revelado que el juez ha dado un ultimátum a la policía para que aporte pruebas porque las supuestas sustancias químicas no son otra cosa que detergente y, en esta situación, dará orden de liberar a estos árabes.

El pasado día 11 pudimos asistir al bochornoso cambio de programación en TVE. Se suspendió la serie "La vida de Rita" para emitir un documental del New York Times "Bioterror, la amenaza biológica". Fue un bodrio paranoico. Decía: «¿Es posible que el aire que respiramos se convierta en un arma?».El reportaje lanzaba la pregunta y, a continuación, la respuesta: sí. De una forma tan eficaz como los misiles nucleares pero a un precio mucho menor. Al país o grupo terrorista que ni siquiera se esfuerce demasiado, le basta una cantidad mínima de ántrax, virus de la viruela o de la peste para obtener «armas de preocupación masiva». El documental estaba realizado por la misma empresa que en un editorial días antes decía: "Para estar en contra de una intervención militar en Iraq hay que ser imbécil o francés". Un ejemplo de periodismo serio y de calado intelectual.

Y sin ir más lejos, veamos lo publicado ayer día 17 de febrero (3). En una respuesta parlamentaria a Izquierda Unida, el gobierno español ha afirmado que el gobierno norteamericano no ha solicitado a España la utilización de las bases de Rota y Morón, el espacio aéreo o sus aguas jurisdiccionales para una campaña contra Iraq. La ministra dijo que España autorizaría el uso de las bases sólo si la guerra resultaba inevitable, el gobierno aún dice que se puede evitar. Pues a pesar de eso, se publican las fotos de la construcción de 44 barracones de madera con capacidad para 600 militares en tránsito hacia el Golgo valorados en medio millón de dólares, están haciendo escala cientos de aviones de transporte y combate. Por ejemplo el pasado 4 de febrero llegaron a Morón 12 cazas F-117 junto a un escuadron de F-18 en dirección a Qatar, hasta 60 aviones llegaron en una sola jornada de primeros de febrero, la semana pasada un F-16. A todo ello, hay que sumar el tránsito incesante de grandes aviones de transporte C-5 Galaxy, C-17 Globemaster y C-141 Starlifter.

Para terminar, no quiero dejar de compartir con vosotros algunas de mis experiencias sobre las mentiras que se informan sobre la cuestión iraquí y que viví en uno de mis viajes a Iraq. Faltaban unos minutos para que un centenar de personas pudiéramos escuchar al ministro de educación iraquí, yo conversaba con la corresponsal de una televisión española en Oriente Próximo que me decía: "estos tíos no paran de denunciar cómo se han destruido colegios con los bombardeos pero nunca nos han llevado a la prensa a ver esos colegios destruidos". Yo no le respondí, pero cuando terminó su intervención el ministro y se abrió un turno de preguntas, levanté la mano y le espeté: "algunos medios de comunicación se quejan de que ustedes han denunciado el bombardeo de colegios pero no se les ha permitido a la prensa poder comprobar esos daños". El ministro, absolutamente sereno, nos convocó al día siguiente para llevarnos a todos a ver esos daños. Visitamos media docena de colegios dañados por los bombardeos. No vino ninguno de los periodistas de los grandes medios que escucharon el ofrecimiento.

En otra ocasión las autoridades nos llevaron a visitar un hospital infantil en Bagdad donde pudimos ver el estado de algunos niños afectados de enfermedades cancerígenas tras la exposición al uranio empobrecido y escuchar por boca de los médicos como afectaba el embargo a la calidad asistencial. Al salir, algunos periodistas comentaban con indignación que todo era un montaje, que esos niños no estaban ingresados en el hospital, que había sido concentrados allí expresamente por nuestra visita, y que los médicos estaban perfectamente aleccionados para contarnos lo que nos dijeron. Al día siguiente, tres personas sin solicitar escolta ni traductor, abandonamos el hotel, tomamos un taxi, pedimos ir al hospital infantil. Nos identificamos a la entrada, nos permitieron entrar y pudimos volver a saludar a los mismos niños y a sus desesperadas madres. Un médico diferente estaba de guardia y nos volvió a repetir en inglés las mismas afirmaciones que el día anterior había hecho su colega.

Se podría hablar de otras muchas cuestiones relacionadas con esta amenaza de guerra: los verdaderos intereses, la frontal oposición de los ciudadanos, el doble rasero aplicado por el Consejo de Seguridad de la ONU, pero yo sólo he querido centrarme en la manipulación y el engaño. Y lo he hecho porque quiero dejar claro que no estamos ante un tema que permite diferentes posiciones según los principios y la ideología de cada uno, algo habitual en los temas de actualidad política. He querido insistir en que, al margen de la ideología de cada uno, existe un realidad indiscutible: nos mienten. Existe todo un aparato mediático y publicitario capaz de arrastrar a una sociedad a la guerra mientras se le dice dulcemente al oído que es una sociedad libre y democrática.

Por eso, la ciudadanía debe reaccionar con herramientas con las que poder aportar algo de luz y de verdad. La revista "Resistencias" en una de esas herramientas, una publicación elaborada con un colectivo de intelectuales y periodistas y financiada por diferentes colectivos que participan en su difusión y distribución. Esta revista junto con otros medios, en papel, radio libres o internet son fundamentales para poder alcanzar la libertad y el derecho a la información que se nos niega desde el poder.

Pascual Serrano

 

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(1) El documental Vender la guerra, realizado por Alain Jaubert, muestra el montaje informativo por el que se acusó a las tropas de Sadam Hussen de desconectar unas incubadoras en el hospital Addan en Kuwait tras la invasión y la muerte de los recién nacidos. Ese hecho fue decisivo para que tanto el Congreso norteamericano como la población de este país aprobará el envío de tropas de EEUU en la Guerra del Golfo. Posteriormente se demostró que los testigos de la muerte de los niños eran falsos, las declaraciones de los propios ejecutivos de la empresa de publicidad encargada del montaje reconociendo la falsedad de la historia. son sorprendentes.

(2) Milan Rai. Plan de Guerra contra Iraq. pag. 98 y Carlos Varea. Iraq, asedio y asalto final.

(3) El País 17 de febrero