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Intervención para cumplimiento compromiso con Sintel

por adminÚltima modificación 04/02/2007 06:20

7-02-03

Intervención en la Diputación Albacete pidiendo que se cumplan los acuerdos con los trabajadores de Sintel

 

Tras meses de movilizaciones el gobierno de España firmó con los trabajadores de Sintel un acuerdo el 3 de agosto del año 2001, el Plan Global de Actuaciones. En virtud de él, los trabajadores pusieron fin a la conflictividad social y desmantelaron el campamento de la Esperanza en el Paseo de la Castellana de Madrid.

Entre los compromisos del gobierno se encontraba el acuerdo con Telefónica para que ésta facilitara empleo a 800 trabajadores de Sintel. Además, las Administraciones Públicas favorecerían la posición de los trabajadores en el proceso de quiebra de Sintel.

A fecha de hoy, un año y medio después, ni Telefónica ha comprometido ni un solo puesto de trabajo de los que acordó con el gobierno ni las administraciones públicas han tenido ni un solo gesto destinado a la reinserción laboral de los trabajadores de Sintel. Como consecuencia de ello, los 1.162 trabajadores a los que no se aplicó el plan social siguen en situación de paro.

Esta es una moción de perogrullo, que no debería de tener la oposición de nadie. Porque aborda una solución en los términos que unánimemente instó el Congreso de Diputados al gobierno, una solución en los términos en que el gobierno firmó con Telefónica y los trabajadores. En otras palabras, esta moción no le está diciendo al gobierno lo que debe hacer, fue el propio gobierno quien dijo y firmó lo que iba a hacer y a lo que se comprometía. Yo supongo que al Partido Popular le preocupará que el gobierno que apoya cumpla lo que promete y lo que firma. ¿o no?.

Pero es bueno en temas como el de Sintel, recordar la historia. Una historia que conozco bien, porque vivía en Madrid y publiqué mucho sobre aquello. El problema de Sintel, y eso lo saben bien los trabajadores, comienza a finales de marzo de 1996, al final del gobierno del partido socialista, cuando telefónica aún era parcialmente pública. En un momento en que el PSOE todavía gobernaba y que el PP acababa de ganar las elecciones, una perfecta sintonía y acuerdo entre los dos partidos mayoritarios permitía que un señor, Mas Canosa, ya fallecido, se beneficiara del último pelotazo del PSOE y primero del PP. El comprador de Sintel, un tipo relacionado con las redes del narcotráfico que financiaran la contrainsurgencia en América Central en los ochenta, y que en 1990 recibió de la Administración norteamericana dieciséis millones de dólares para poner en marcha desde Miami la emisión de la anticastrista TV Martí, una televisión que no fue vista por ni una sola persona.

El consenso entre el PP y el PSOE entonces permitió que Mas Canosa con solo desembolsar 650 millones se llevase lo siguiente:

- 3.000 millones ingresados por Telefónica en ampliación de capital

- 1.500 ingresados por la venta de inmuebles a Telefónica

- Un crédito fiscal de 581 millones

- 14.117 millones gastados por Telefónica en sanear Sintel

- Una empresa que ha tenido 2.123 millones de beneficio en 1995 y 40.118 millones en facturación

- Tres filiales en España y cuatro en Latinoamérica

- Contratos por valor de 75.000 millones para los próximos tres años

- Compromiso de Telefónica para gestionarle con los bancos la refinanciación

- Posibilidad de revender una vez que haya generado plusvalías (ya va por los 58.000 millones)

  • Compromiso de Telefónica de no competir con Sintel durante cinco años

 

Así pasó que, en dos años Mas Canosa, principal accionista de Mas Tec, la empresa que ha adquirido Sintel, ya había ganado 30.000 millones con la compra a Telefónica de su filial Sintel, según se deduce de la subida de la cotización en bolsa.

Lo que para algunos era la gallina de los huevos de oro, para otros se convertiría en un rosario de calamadidades.

Mas Canosa dejó claro que no se comprometía a respetar los puestos de trabajo, ni las condiciones laborales de los contratos, lo que no preocuparía a ninguno de los grupos políticos.

El gobierno socialista dejaba así a merced de un inversor norteamericano el futuro de 2.700 trabajadores que hasta entonces formaban parte de una poderosa y saneada empresa pública española. El PP aplaudía la decisión y se encargaría de tapar y desentenderse de cualquier solución para estos trabajadores.

Ahora traemos a esta institución una moción los grupos de IU y del PSOE. Pero, como creo que ha quedado claro, la trayectoria de ambos grupos es muy diferente. Ahora quienes vendieron Sintel y, junto con la empresa, el futuro de más de dos mil trabajadores, cuatro meses antes de unas elecciones piden solución para estos trabajadores. Se trata de un apoyo que los trabajadores de Sintel deben de acoger con los brazos abiertos, qué remedio. Los trabajadores de Sintel, desde el fondo del pozo en el que se encuentran, se ven obligados a agarrarse a la mima mano que les empujó.

Frente a ese apoyo, tenemos a un gobierno que año y medio después de que firmase el acuerdo para la reinserción de los trabajadores, ni uno solo de los trabajadores de Sintel ha sido recolocado. Una vez más, la mentira se convierte en el modo de gobernar del Partido Popular. El mes pasado enumerábamos las mentiras del gobierno sobre la catástrofe del Prestige, hoy tenemos sobre la mesa más mentiras. Seguidas de engaños.

Izquierda Unida seguirá al lado de los trabajadores de Sintel y de sus justas reivindicaciones, como lo estuvo siempre, cuando algunos la privatizaban, cuando acamparon en la Castellana, cuando haya elecciones y cuando no haya. No nos importa que nos acompañen quienes vendieron Sintel a la mafia cubanonorteamericana, nosotros no buscamos rentabilidad política, pero tampoco vamos a dejar de recordar la verdad de los sucedido. Entre esa verdad, que los trabajadores están esperando que les reciba el presidente de la comunidad castellano-machega y la consejera de hacienda. El grupo socialista ha prometido que garantizará que el conflicto de Sintel se aborde en el Cortes autonómicas, entiendo que los trabajadores deben creer esas promesas. Yo creo, espero equivocarme, que si no se trata antes de las elecciones de mayo, ya no se hará. Pero, repito, entiendo que todos los votos de apoyo a esta moción sea bienvenidos, hasta el voto de Judas.

Y para terminar al Partido Popular no le pido apoyo a los trabajadores de Sintel, hace tiempo que no le importan. Le pido la dignidad y la vergüenza de responder a su palabra. ¿No se dan cuenta de que si no apoyan esta moción están ignorando un principio fundamental de la convivencia?. El compromiso de la palabra dada, en este caso escrita.

Tengamos posiciones políticas diferentes, ideologías distintas, pero, señores del PP, tengan palabra y honor, apoyen el cumplimiento de los compromisos adquiridos con esos trabajadores.

 

Pascual Serrano, portavoz de Izquierda Unida en la Diputación de Albacete

 

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