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Fútbol y convulsión política

por adminÚltima modificación 04/02/2007 06:16

18-03-04 

Fútbol y convulsión política

Pascual Serrano
Las reflexiones sobre el papel de los medios durante el convulso sábado 13 de marzo español son muchas. Fue un día sin precedentes en la democracia española. Dos días antes se producía una masacre con más de doscientos muertos, el día anterior se manifestaban trece millones de personas. En una carrera contrareloj se debatían la verdad mediante datos de la investigación por un lado y la información emitida por el gobierno sobre la autoría de los atentados por otro. Al día siguiente se celebran elecciones generales y ese dato era decisivo. Al mismo tiempo, una ola ciudadana comenzaba a organizarse espontáneamente pidiendo conocer la verdad. Miles de personas se autoconvocaban y se concentraban en lugares públicos estratégicos.

Y mientras todo eso sucedía, había fútbol. Porque aunque los atentados habían provocado la suspensión lógica de la campaña electoral, los partidos de fútbol con equipos españoles no fueron cancelados. Hasta ahí podíamos llegar.

Pero hubo muchos más. Hasta el periódico mexicano La Jornada publicaba al día siguiente asombrado que mientras a las 22 horas la cadena Telecinco anunciaba que "el Partido Popular pierde el poder tras ocho años" en el gobierno, la cadena pública TVE interrumpía misteriosamente el escrutinio electoral y transmitía los resultados de los juegos de fútbol.

Incluso los medios críticos con el gobierno como fue la cadena Ser, en una situación que algunos nos parecía esperpéntica, iba alternando la información sobre la movilización ciudadana y las declaraciones del ministro de Interior con conexiones al desarrollo de los partidos de fútbol.

Es asombroso la pérdida de conexión con la realidad de los directivos y programadores de los medios de comunicación. Su obsesión narcótica les lleva a seguir intentando sofronizar a los ciudadanos mediante la dosis regular de fútbol cualquiera que sea la situación política. Alguien me dijo un día, “tu problema es que a ti no te gusta el fútbol”.  Es verdad, pero mayor problema es que quieran que nos guste más que saber quién ha matado a doscientas personas y quién va a gobernar el país.

 

 

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