Un dólar en Cuba19-04-03 Un dólar en Cuba Pascual Serrano Una familia con un niño menor de siete años que reciba un dólar, con el cambio de 26 pesos por dólar, puede adquirir 104 litros de leche. En Cuba la leche cuesta para esos niños 25 centavos de peso, es decir, menos de un centavo de dólar. En el mercado mundial varía entre 15 y 20 centavos de dólar por litro, es decir, de quince a veinte veces más. Por un dólar también se pueden adquirir por cuotas en el mercado normalizado más de cien libras de arroz, cuyo precio en moneda nacional es de 25 centavos la libra. Lo mismo ocurre con los frijoles, el pan y otros muchos alimentos. Los medicamentos que se adquieren en las farmacias se pagan en la misma moneda a la mitad del precio que tenían hace más de 40 años, los que se usan en hospitales se reciben de forma absolutamente gratuita. Las actividades de ocio son casi gratuitas. Un buen partido de pelota, que se paga en pesos, cuesta alrededor de 500 veces menos que en Estados Unidos. Con un dólar que reciba un ciudadano, puede presenciar 26 partidos de pelota, que en Estados Unidos cuesta 20 dólares por partido, un número de funciones de teatro o de cine, que varían entre 5 y 26 veces por un dólar. En Estados Unidos cuestan entre 10 y 12 dólares cada función. Obviamente se trata de cifras aproximadas que pueden varias de una ciudad a otra o depender de las instalaciones. En Cuba el 85 por ciento de las viviendas son propiedad de las familias en virtud de las leyes revolucionarias, tampoco pagan ni un solo centavo de alquiler ni impuesto alguno. El 15 por ciento restante de la población paga sólo un alquiler simbólico que no rebasa el equivalente a cuatro dólares al mes. En España se dedica entre un 40 % y un 60 % de los ingresos familiares a la adquisición de la vivienda. La electricidad cuesta un promedio de medio centavo el kilovatio, unas veinte veces menos que en España. Los servicios de educación y de salud son absolutamente gratuitos para toda la población. Esto es posible porque el Estado en Cuba subsidia cada año con más de 500 millones de dólares los alimentos esenciales que se importan, y con muchos miles de millones de pesos servicios vitales que se prestan gratuitamente a toda la población, incluyendo a los que reciben remesas en dólares. Durante más de 30 años fue el gobierno cubano quien no admitía el envío de fondos desde el exterior a familiares en Cuba por constituir un privilegio que no podía disfrutar la gran mayoría de la población. Estaba incluso penalizada la tenencia de dólares, con las consiguientes críticas que tuvo que encajar el gobierno cubano por encarcelar a ciudadanos por el delito de portar dólares. Tampoco se autorizaban las visitas a Cuba de familiares residentes en Estados Unidos. El gobierno cubano argumentaba "los riesgos que implicaban para la seguridad de un país que había sido víctima de miles de actos de sabotaje, terrorismo, espionaje, subversión, planes de atentados, y otras actividades similares, que iban desde la invasión de Girón hace 42 años hasta los recientes ataques terroristas contra hoteles e instalaciones turísticas, con empleo de ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos". Sin embargo, el gobierno cubano fue flexibilizando sus posturas y ahora es Estados Unidos quien plantea las prohibiciones antes criticadas a la isla. Si hace años se denunciaba que llevar dólares era delito en Cuba, ahora esto mismo pretender que un cubano tenga dólares en Cuba-, es delito en EEUU. Si antes, y no ahora, estaba prohibido por la legislación cubana viajar de Cuba a EEUU o viceversa, ahora esos viajes son delito en Estados Unidos. Ni a norteamericanos ni cubano-americanos se les permite viaje a la isla, ni los cubanos que lo deseen pueden viajar a Estados Unidos, tal y como se vio en 1994 con la crisis de los balseros, cuando el gobierno norteamericano criticó la permisibilidad del gobierno cubano hacia quienes querían salir. Tampoco es delito en Cuba comprar productos al "imperio", sin embargo es delito con pena de prisión en Estados Unidos comerciar con esa pequeña isla. Es evidente que, en muchas cosas, "el país de la libertad" es un país con más prohibiciones que Cuba.
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