José Bono, Pilar del Castillo y el papel de la Iglesia en la educación22-05-03 José Bono, Pilar del Castillo y el papel de la Iglesia en al educación Pascual Serrano
En la comunidad manchega hay miles de niños que no tienen profesor de inglés, o de informática, o de educación física, pero todos, absolutamente todos, tienen profesor de religión. En pleno siglo XXI la Consejería de Educación del gobierno socialista prefiere invertir en que sus ciudadanos reciban catequesis antes de que aprendan inglés. Hace dos años José Bono firmó con el cardenal primado de Toledo un convenio con concesiones a la Iglesia en materia educativa que van más allá de la ya de por sí reprobable situación legal actual, e incluso más allá de la Ley de Calidad del PP. Publicado en el Diario Oficial de la región con fecha 28-0-2001 con el fin de que redunde en un mejor y más objetivo servicio a la sociedad (sic), este convenio equipara la religión con el resto de materias, abre la posibilidad de que celebren misas en centros públicos y ha permitido la inspección de los colegios públicos por parte de los obispos. Gracias a ese convenio los niños de tres años de Castilla-La Mancha reciben clases de religión, algo que ni con el franquismo había ocurrido. Así, niños de esa corta edad cuyos padres no desean religión deben observar cómo son sacados de su aula habitual hacia otra diferente, al pasillo o al hall si no existen aulas sobrantes algo frecuente- o, lo más habitual, a sus casas porque ningún programa educativo se puede aplicar a uno o dos niños de tres años escindidos de sus compañeros. En lo económico, las concesiones a la Iglesia sobrepasan cualquier propuesta del Partido Popular, contemplando la contratación de hasta diez catequistas en los despachos de las Delegaciones Provinciales, ampliando por tanto la red clientelar de personas pagadas por la administración y elegidas por los obispos. Mientras tanto, las asociaciones laicas de la región, hartas de escuchar como el Consejero de Educación, destacado miembro de CCOO, les ofrece su apoyo en lo personal mientras ejecuta a pies juntillas la política religiosa de Bono, acaban de lograr una primera victoria ante la consejería: la Defensora del Pueblo de Castilla-La Mancha ha dictaminado que los modelos de matrícula, herramienta básica con la que la administración conseguía forzar la práctica unanimidad en la petición de cursar religión, son inconstitucionales y deben ser retirados en toda la región.
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