EEUU reconoce que el Plan Colombia se destina a la lucha contrainsurgenteEEUU reconoce que el Plan Colombia se destina a la lucha contrainsurgente Pascual Serrano Lo que siempre negó el gobierno de EEUU, que los fondos del Plan Colombia iban destinados a combatir a la guerrilla y no solamente al narcotráfico, ha sido ahora reconocido, tanto por las autoridades civiles como militares. El subsecretario de Estado para asuntos políticos, Marc Grossman, declaró el pasado 14 de abril en la subcomisión de Asuntos del Hemisferio Occidental, Cuerpo de Paz y Asuntos de Narcóticos, que requiere nuevas autorizaciones para "atender el problema del terrorismo en Colombia tan vigorosamente como actualmente atendemos el de los narcóticos". Este alto cargo de la política exterior norteamericana no dudaba en afirmar que de lo que se trataba era de utilizar la infraestructura armada para la lucha contrainsurgente, esa ayuda, afirmó Grossman, "le permitiría a Colombia usar los helicópteros provistos por Estados Unidos y la brigada antidroga del Plan Colombia para combatir a los terroristas en ciertas ocasiones, según se lo necesitara". En los mismos términos se pronunció el comandante interino del Comando Sur de Estados Unidos, Gary Speer, en la misma subcomisión tres días antes, el 11 de abril. "El apoyo que Estados Unidos le da a Colombia debería ir más allá de los límites de combatir el terrorismo, para ayudar a atender la gran amenaza terrorista antigubernamental en la nación andina", afirmó Speer. Este militar citó "revisiones de política, ayuda adicional para infraestructura de seguridad y combate contra el terrorismo, intercambio de inteligencia y ayuda de seguridad incrementada" como "ejemplos del apoyo ampliado al gobierno de Colombia que debería considerarse". El documento del Departamento de Estado de EEUU que recoge estas posiciones es de lo más explícito: "Para ayudar a Colombia a ganarles la guerra a las guerrillas, Estados Unidos debe proveerles a los colombianos la ayuda necesaria". Estas declaraciones políticas evidencian el verdadero destino de los fondos del Plan Colombia, tal y como habían denunciado no solo los grupos guerrilleros, sino las organizaciones sociales y los partidos de izquierda. La lucha contra narcóticos era sólo la excusa para iniciar todo un proceso de ayuda militar a Colombia para luchar contra la insurgencia. Una ayuda que ha ignorado las recomendaciones de los organismos de derechos humanos, alertando de las sistemáticas violaciones de estos derechos por parte del gobierno colombiano. |