Marruecos es el séptimo
comprador de armas a España
Pascual Serrano
Si Marruecos hubiese disparado en el conflicto de Perejil, lo
hubiera hecho con armas y munición española. Marruecos es el séptimo
mayor cliente que se abastece de la industria militar de España,
compra cada año armas de España por valor de 8 millones de
euros.
Según datos de la Secretaría de Estado de Comercio, tanto en
1999 como en 2000, Marruecos se ha situado en el puesto número
siete de los principales compradores de material de defensa. En
concreto, en 1999, el reino de Marruecos importó armas de España
por valor de 6 millones de euros. En 2000, los vecinos
incrementaron la partida y ascendió a 8 millones. Y estos son
los datos oficiales, algo maquillados. Según un informe de la Cátedra
de la UNESCO sobre Paz y Derechos el Gobierno español no declaró
la tercera parte de las exportaciones de material bélico del
primer semestre de 2000.
Y todo esto cuando supuestamente el Código de Conducta de la Unión
Europea prohíbe la venta de armas cuando existan dudas sobre
"la situación de tensiones o conflictos internos del país
de destino; la seguridad y estabilidad regional; y el respeto de
los derechos humanos del país importador". Requisitos que
evidentemente no cumple Marruecos.
El ministro de Defensa Federico Trillo justificaba hace un año
la compra de misiles por valor de 100.000 millones de pesetas (hoy,
unos 600 millones de euros) "para proteger intereses
nacionales ante factores de riesgo", refiriéndose a la
reivindicación histórica de Marruecos sobre la soberanía de
Ceuta y Melilla. Es decir, compramos armas para defendernos de
los clientes a los que también les vendemos.