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Entrevista Jon Sobrino28-09-94 Jon Sobrino: "El Vaticano no ha entendido la Teología de la Liberación" San Salvador. Pascual Serrano Es el único jesuita español sobreviviente de la matanza de la UCA en San Salvador. Uno de los principales teóricos de la Teología de la Liberación, en la actualidad es miembro del Consejo Superior de la Universidad Centroamericana y responsable de su Centro Pastoral. Para Jon Sobrino, la verdad y la justicia sigue pendiente en El Salvador tras la "debacle" del juicio por el asesinaro de los padres jesuitas. La candidatura del ex presidente salvadoreño al Premio Nobel de la Paz le parece una desfachatez aunque, en su opinión, el verdadero problema de los países pobres es que el 90 % de las armas las venden los países del Consejo de Seguridad. ¿Cuál es la causa de la pobreza en América Latina? Los economistas han analizado a fondo esa cuestión. Las causas son diversas pero la fundamental es la opresión. Estos pueblos, que a finales del siglo XX están en una estado de miseria notable, han sido depredados, robados. Aquí vinieron nuestros abuelos a buscar oro, con la espada o con la cruz, eso es secundario, vinieron a buscar el oro y llevárselo. Hay una depredación original en este continente, que comenzó siendo económica, cultural y que supuso el inicio de su empobrecimiento. Al tratar de buscar una solución, todos los caminos que se han planteado son los que más beneficiaban al norte. Yo no digo que no hayan querido ayudar a América Latina pero siempre de una manera que se beneficiara el norte. Cuando piensan en ayudar a América Latina, lo primero que se preguntan es qué va a pasar con el norte. Si el proyecto va a favorecer al norte, entonces sí, pero si no favorece al norte, entonces no se llevará a cabo. Eso lo tengo claro sin ser economista. Lo llamaremos imperialismo, colonialismo, etc, según las épocas. El padre Ellacuría decía: "Estados Unidos defiende la democracia terriblemente, pero sólo para Estados Unidos" y no le importa nada si hay hambre en Bolivia, en China o en Africa. Le importará que haya o no haya, en la medida en que ellos vivan mejor o peor. A escala más pequeña, algo parecido piensan los países europeos. Existen posibilidades tecnológicas para solucionar el problema de la pobreza en el mundo y no veo yo que el norte tome esa decisión, no tiene voluntad. ¿Qué responsabilidad tiene el ciudadano medio del primer mundo en la pobreza del tercero? Es una responsabilidad estructural. Consciente o inconscientemente están produciendo pobreza. La responsabilidad comienza en aquellas personas, grupos o instituciones, políticos o iglesias que conocen la situación y deben concienciar. Y después veremos si el ciudadano medio responde o no. Efectivamente a nadie le gusta disminuir su tren de vida, aunque yo creo que cuando ven por ejemplo lo de Ruanda se avergüenzan de no hacer nada. La responsabilidad empieza con el esfuerzo por llegar a conocer la verdad de este mundo, cuando lee un artículo, cuando ve una imagen en televisión... Una vez siendo consciente, el ciudadano medio no puede cambiar la estructura europea, pero quizás dos cosas sí puede hacer: hacia su interior aceptar un poco más de austeridad, con lo cual, por cierto, Europa sería mucho más feliz. Se trata de ir contra la corriente. No puede haber un mínimo de calidad de vida cuando a la gente le importan un bledo los miembros de la familia humana en otros lugares. La otra cosa que se puede hacer es abrirse a la solidaridad, ¿cómo?, por ejemplo recurriendo a los diferentes grupos de solidaridad existentes. Si se es docente, se tiene una cátedra desde la que concienciar; mediante los partidos políticos que parece que van a favorecer el nivel de vida de los pobres, mediante grupos religiosos o eclesiásticos, etc. El ciudadano medio puede ir haciendo cosas. ¿Cual su opinión sobre el juicio y la sentencia por el asesinato de los padres jesuitas? ¿Se está imponiendo la verdad en el conocimiento del pasado en El Salvador? Es una debacle. Y no tanto por los jesuitas que al fin y al cabo se llegó a un tribunal. La gran mayoría de todos los que han matado no han pasado por un tribunal. La debacle consiste en que ocurren las cosas, se sabe en lo fundamental quienes son los responsables y en este país nadie hace nada por arreglarlo, y en EE.UU. casi nadie. En un video que he visto hace poco el congresista americano, tras una masacre del ejército salvadoreño, afirma que "si los militares salvadoreños vuelven a hacer algo parecido se acaba la ayuda militar". Después de aquello, sólo el batallón Atlacatl realizó cuatro o cinco masacres. Lo terrible es que no hay una voluntad en los poderes políticos ni judiciales en enfrentar la verdad de las cosas. La verdad no quiere decir que la gente quiera venganza, se trata de que se reconozca la realidad, la reponsabilidad de las gentes. El juicio de los jesuitas por un lado fue un paso hacia delante pero por otro fue un retroceso porque teniendo delante a todos los culpables ni siquiera se les condena, aunque luego se les indultara. De lo que todos se enorgullecían es de que en el juicio se llegó a un coronel, pero no fueron a los generales, que era el ministro de Defensa, o al alto mando, o al director de la fuerza aérea. Eso es lo que a mí me digusta enormemente. Un país no puede vivir con este tipo de impunidad y de mentiras. ¿Cree que las jerarquías eclesiásticas de la Compañía de Jesús y las del Vaticano pusieron toda el empeño en que se aclarara lo sucedido? La jerarquía de la Compañía de Jesús sí puso todo el empeño, así como el rector de esta Universidad y todos los jesuitas. Probablemente a la persona a quien más miedo tenía la embajada de EE.UU. entre el 90 y el 94 era al provincial de la Compañía de Jesús, más incluso que a Villalobos. En cuanto a la Iglesia, ha habido reacciones diversas. Desde la trágica del que era presidente de la Conferencia Episcopal cuando ocurrieron los hechos, afirmando que los responsables era los del FMLN, hasta la otra cara que fue el arzobispo de San Salvador, monseñor Ribera Lamas que tres días después, en plena guerra, con todo el rieso que suponía, dijo: "¿quien ha matado a los jesuitas?, los mismos que mataron a monseñor Romero y a 75.000 salvadoreños". Yo recuerdo que por San Salvador circulaban coches gritando con megáfonos: "ya hemos matado a Ellacuría, ahora le toca al arzobispo". Sí creo que ha habido un grupo eclesial en torno a monseñor Ribera que ha hecho todo lo que humanamente ha sido posible porque se sepa la verdad. En alguna ocasión se ha afirmado que no ha habido una adeucada sintonía entre los jesuitas de El Salvador y la jerarquía de la Compañía de Jesús, ¿cómo son esas relaciones? Ha habido sintonía absoluta. Cuando mataron al primer jesuita, Butilio Grande, en 1977 y comenzaron a poner bombas en la Universidad, el padre general Arrupe nos dijo que siguiéramos. Podría habernos recomendado que fuéramos más prudentes, que no nos metiéramos en líos, pero no fue así. Y cuando las primera bombas explotaron, nos dijo: "les mando cinco mil dólares, no es mucho, pero es un símbolo para decirles que estoy con ustedes y que sigan adelante". Quisiera que el diario El Mundo dijera eso clarito que ya sé que son un poco anticlericales. No se podría decir lo mismo de las relaciones entre la jerarquía eclesiástica y la Teología de la Liberación, ¿cómo las valora? El Vaticano y la Teología de la Liberación han estado en relación veinticinco años. En mi opinión el Vaticano no ha entendido bien la Teología de la Liberación y probablemnte no quiso entender y quizás no pudo entender porque no es lo mismo estar allí que estar aquí. De entre los candidatos al Premio Nobel de la Paz se encuentran dos personas de las que, imagino, tendrá opiniones muy diferentes, el ex presidente de El Salvador, Alfredo Cristiani, y el obispo de San Cristobal de las Casas, Samuel Ruiz, ¿qué pensaría se si premiase al primero? Sería una desfachatez de entre las veinte mil de las que han ocurrido. El presidente Cristiani tomó parte activa en el encubrimiento del asesinato de los jesuitas. Pero sinceramente, su nombramiento no es un tema que me preocupe. En cambio, sí me gustaría que lo ganase Don Samuel porque la gente sencilla se alegraría, y eso es muy importante. Que la gente sencilla tenga esperanza de alegría, de gozo. En 1978 ya fue propuesto monseñor Romero, no ganó, cómo iba a ganar con lo que decía. El problema de El Salvador no es ese. El problema de los países pobres es que el 90 por ciento de la venta de armas es llevada a cabo por los cinco países que forman el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Lo de Cristiani puede ser noticia en su sentido periodístico, lo de que de verdad es una realidad es que los cinco países con más poder en la ONU son los que puedan vender las armas cuando y como quieran. ¿Porque es tan diferente la teología que se practica en el tercer del mundo de la del primero? En Europa lógicamente hay de todo. Uno de los graves problemas del primer mundo es la idolatría, es decir, la existencia de ídolos. La gran laguna de mucha teología europea, es pensar que ya no hay ídolos. Ellos piensan que eso de los ídolos es cosa de gente primitiva que adora a un arbol o a la luna. Están muy equivocados. En el primer mundo, la organización mundial es un ídolo, la banca mundial es un ídolo, el capitalismo es un ídolo. Y son ídolos porque la gente les rinde culto. Los gringos son honrados y lo dicen, business is business, el negocio es el negocio. Todo ídolo produce víctimas. Puede ser en Ruanda o aquí. Claro que hay diferencias con las teología europeas. Algunas son normales porque tiene problemas diferente y otras porque hay teologías europeas que no están centradas en la pobreza y el sufrimiento.
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