En dos mil caracteres

España: Los anunciantes piden menos anuncios

Fue curiosa una noticia del diario El Mundo el 2 de septiembre . Consistía en que la Asociación Española de Anunciantes (AEA) pedía que el Consejo de Estado que, en el anteproyecto de Ley Audiovisual limitara el tiempo permitido de publicidad en televisión.

06/Sep/2009

Fue curiosa una noticia del diario El Mundo el 2 de septiembre . Consistía en que la Asociación Española de Anunciantes (AEA) pedía que el Consejo de Estado que, en el anteproyecto de Ley Audiovisual limitara el tiempo permitido de publicidad en televisión. Sí, sí, lo pedían los anunciantes, no los ciudadanos. Según parece la futura Ley Audiovisual establece hasta 29 minutos de publicidad (incluida también la autopromoción y telepromoción) por cada hora de emisión, es decir, que la mitad del tiempo que una persona pase frente al televisor será viendo anuncios provoca un "rechazo" de los espectadores y conlleva una "pérdida de eficacia" de los anuncios. En concreto, dice la noticia, “recuerdan que en 1991 de cada 100 'spots' emitidos se veían 2,5, mientras que hace dos años la cifra se había reducido en torno al 60%: de cada 100, solamente se veía uno”. Es decir, noventa y nueve de cada cien anuncios no eran vistos.

Las empresas afirman en el documento enviado al gobierno que "la saturación publicitaria con bloques de larga duración impide el normal disfrute de cualquier programa, se alargan innecesariamente los programas y, en algunos casos, se llega a extremos donde para ver los últimos minutos de una película/serie el ciudadano tiene que soportar bloques de más de 20 minutos.  Esta situación tiene como consecuencia un rechazo al medio, y un rechazo al anunciante que financia dicho medio ".

Creo que lo que descubren los anunciantes es una noticia magnífica que demuestra la madurez de la sociedad: la gente se va cuando vienen los anuncios y acaba mandando a paseo al medio y al anunciante. Lo que no se había conseguido con ninguna campaña desde la izquierda intentando inculcar el rechazo a la publicidad, lo ha conseguido ella misma por la vía del hartazgo.